Recuperación de antiguas cuadras y bodega para convertirlas en Peña El Agua, un espacio privado de reunión y celebración. Un proyecto construido alrededor de la amistad, combinando piedra, ladrillo, madera, metal, cocina, zona de vino y ambientes flexibles para encuentros íntimos o celebraciones numerosas.
Diseño:
Muro interiorismo
Categoría:
Hostelería y Restauración
Cliente:
Peña el Agua
Duración:
6 meses

En detalle
Recuperación de antiguas cuadras y bodega como espacio de encuentro
Peña El Agua es un proyecto de interiorismo desarrollado a partir de la recuperación de un espacio con gran carga histórica y material: la planta inferior de un edificio que anteriormente había sido utilizada como cuadras y bodega.
La intervención transforma este lugar en un espacio privado de reunión, ocio y celebración, pensado para disfrutar en pequeño formato durante el día a día, pero también preparado para acoger encuentros más numerosos durante fiestas locales y momentos especiales.
Un proyecto construido alrededor de la amistad
El concepto que guía todo el proyecto es claro: la amistad. El espacio se diseña como un lugar para compartir, reunirse, cocinar, brindar y celebrar. Cada zona responde a una forma distinta de convivencia: la cocina, el rincón del vino, la zona de barra, los aseos, la música y los espacios de reunión.
El resultado es un interiorismo cercano, auténtico y muy personal, donde cada decisión busca crear un ambiente cómodo, flexible y con identidad propia.
Tradición, materia y diseño contemporáneo
La intervención combina elementos originales del edificio con soluciones actuales. Los muros de piedra, las bóvedas de ladrillo, las vigas de madera y la textura natural de los materiales existentes aportan carácter y memoria al espacio.
Sobre esta base tradicional se incorporan elementos contemporáneos como pavimentos grises, carpinterías metálicas, puertas correderas de madera y hierro, iluminación decorativa, mobiliario de color rojo y soluciones funcionales para cocina, aseos y zona de barra.
Esta mezcla permite conservar la esencia del lugar sin caer en una estética antigua, creando un espacio rural actualizado, cálido y con mucha personalidad.
Espacios pensados para reunirse
El proyecto organiza diferentes ambientes dentro de un mismo conjunto: una cocina funcional, una zona de comedor, una bodega con exposición de botellas, una barra, aseos renovados y zonas de estancia con distintos niveles de privacidad.
Destaca especialmente la zona abovedada, donde la piedra, el ladrillo, la iluminación cálida y el mobiliario rojo generan un ambiente con mucha fuerza visual. También se incorporan detalles singulares, como el suelo acristalado con botellas y piedras blancas, los botelleros integrados, la reutilización de barriles y elementos metálicos, y las puertas de estética industrial.
Un espacio flexible y con carácter propio
Uno de los retos principales fue diseñar un local capaz de funcionar en situaciones muy diferentes: desde una reunión tranquila de pocos amigos hasta celebraciones con gran afluencia de personas.
La distribución, la resistencia de los materiales y la elección del mobiliario responden a esa necesidad de flexibilidad. Peña El Agua es un espacio robusto, práctico y acogedor, pensado para vivirse intensamente y adaptarse a distintos usos sin perder comodidad ni identidad.
Resultado
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